Así ha hablado el cardenal arzobispo emérito de Barcelona, Ricard Maria Carles, en alusión a la obligatoriedad de que los funcionarios celebren bodas homosexuales, en una entrevista a TV3.

Carles añadió: “Porque no eran delincuentes los que hicieron Auschwitz, sino gente a la que se forzó o que creyó que tenía que obedecer primero las leyes del Gobierno nazi que a su conciencia” (Via Periodista Digital)

Y yo me pregunto a dónde lleva sustituir la propia conciencia por la que te impone una organización (por llamarla de alguna manera) que discrimina a personas por sus preferencias sexuales en contra de la constitución.

El obispo de Segorbe-Castellón, Juan Antonio Reig Pla, declaró que “si a cualquier alcalde le obligan a sacrificar su conciencia y a ejecutar los actos por los que debe ir contra su conciencia rectamente formada, tiene que llegar a la desobediencia civil

Contra la intolerancia de la iglesia: No en mi nombre