Leo en Escolar (cómo no) acerca del Manifiesto por la objeción cristiana de conciencia frente a injerencias de la jerarquía católica.

Me alegro mucho de que surjan estas iniciativas, ya que muestran que hay cristianos que no se tragan sin rechistar todo lo que les imponen desde Roma (o desde la Conferencia Episcopal de aquí), sino que mantienen un espíritu crítico con la doctrina de la Iglesia.

Aquí sus razones:

1.- Defendemos que la separación de esferas y competencias está en el origen del cristianismo y en la base de la moderna democracia y paz religiosa.

2.- Consideramos en este caso una inadmisible injerencia esa invitación de la jerarquía española a la desobediencia civil, tanto si la ha formulado motu proprio como si lo ha hecho al dictado de Roma.

3.- Dicho mandato nos parece irresponsable y antievangélico.

4.- Con toda nuestra convicción cristiana y ciudadana decimos a nuestra Jerarquía “NON POSSUMUS”, no podemos obedecerles.

5.- Hacemos nuestras las palabras que los apóstoles pronunciaron ante las autoridades religiosas de su tiempo: “HAY QUE OBEDECER A DIOS ANTES QUE A LOS HOMBRES”.

Veo además en Otromundoesposible.com que el 93% de los adheridos al manifiesto se declaran católicos:

¿Creeis que la Iglesia debería tener esto en cuenta de alguna forma?