Si yo fuera iraní…

Póngamonos en situación: en 1979 gobernaba Irán el Sha Mohamed Reza Palevi, al que acusaban (supongo que con algo de razón) de ser un títere de los intereses occidentales. Una revolución islámica encabezada por el Ayatollah Jomeini le derrocó y el Sha se dio a la fuga. El nuevo gobierno islámico no tuvo otra cosa que hacer que secuestrar a más de 500 personas en la embajada americana en Teherán, exigiendo que Washington les entregara al fugitivo para juzgar sus crímenes contra el pueblo iraní.
Este secuestro, que duró 444 días entre noviembre de 1979 y enero de 1981, provocó una enorme crisis política en Estados Unidos y fue la principal causa de que Jimmy Carter perdiera las elecciones frente a Ronald Reagan, que prometía mano dura contra el terrorismo.
Durante los años 80 Estados Unidos apoyó con armas e instrucción al ejercito de Irak en su guerra contra Irán, aunque después le saliera el tiro por la culata: todos sabemos lo que pasó con Irak…
El tema vuelve a estar de actualidad porque hace pocos días hubo elecciones en Irán en las que resultó elegido el islamista Mahmud Ahmadineyad.
Hasta ahí todo normal.
La sorpresa ha saltado cuando 5 de los rehenes de hace 25 años han reconocido al nuevo presidente como uno de los cabecillas de su secuestro (via Periodista Digital).
El presidente Bush ya incluyó en enero del 2002 a Irán en su famoso “Eje del mal” junto a Irak y Corea del Norte, así que esta podría ser la excusa que necesitaba para borrarlos del mapa.
En mi opinión lo único que puede salvar a Irán de la destrucción total es lo mal que les está yendo a los americanos en Irak, donde han muerto ya 1750 soldados americanos y la situación dista mucho de ser estable, más de dos años después de la caida de Sadam Hussein.
De cualquier manera, que Alá los coja confesados…
Actualización del sábado: A este pavo le salen amigos por todas partes. Veo en Periodista Digital que el gobierno austríaco le está investigando por su posible implicación en el asesinato del líder opositor kurdo Abdur Rahman Kasemlu y de dos de sus socios. Los hechos fueron llevados a cabo por comandos iraníes en Viena el 13 de julio de 1989.
Pues hombre, como a mi me encanta hacer de abogado del diablo… ¿No era Aznar el que decía NO a la Constitución de 1978? En otras palabras, si unos pueden cambiar, ¿por qué no otros?
Hombre, una cosa es votar No a una constitución porque no estás de acuerdo con alguna cosa y otra muy distinta es secuestrar a 500 personas durante más de un año y matar a un opositor (para más inri en otro país)
Yo no quería comparar ambos hechos, puesto que está claro que no son comparables, solo quería destacar que todo el mundo tiene derecho a cambiar, ya sea a mejor o a peor. Francamente, me daría mucha pena, y bastante más rabia, que pasase con Irán lo que hoy día sucede en Irak.