Hasta ahora siempre había creido que los políticos están ahí para hacer lo mejor para los ciudadanos, para darnos unas leyes que hagan la sociedad más justa y para velar por que se respeten.

O por lo menos que lo parezca.

Entiendo que hay casos en los que no está claro qué es lo mejor para la sociedad, especialmente cuando los valores en los que nos apoyamos para establecer nuestras normas morales están cambiando muy rápido (si 30 años es rápido) después de haber estado 40 años anclados.

Por supuesto no cuestiono que haya opiniones distintas a la mia. Veo completamente normal, aunque no puedo estar más en desacuerdo, el anuncio del PP de que van a recurrir, por inconstitucional, la ley que aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo. Si piensan que es inconstitucional, es su deber intentar por todos los medios que esa ley se derogue.

Lo que no veo normal, ni bueno, ni correcto, ni deseable es que Esperanza Aguirre manifieste públicamente que está de acuerdo en que el matrimonio gay es inconstitucional pero que no ve bien el recurso porque se va a interpretar el gesto como un ataque a los homosexuales. Es decir, ha afirmado públicamente que piensa que es mejor para la sociedad que los gays no se puedan casar, pero que se opone al recurso porque piensa que será contraproducente para el partido.

Vivimos en una sociedad en la que se da por hecho que los partidos políticos están ahí para conseguir su propio beneficio. Ya no hace falta aparentar que se tienen unos valores, que se busca lo mejor para los ciudadanos a los que, no nos olvidemos, representan. Se puede decir públicamente que se piensa una cosa pero se hace otra porque es mejor para el partido.

En este tema hay otra cosa que no alcanzo a comprender y es el argumento que dan para oponerse a la ley: es inconstitucional. El debate no se centra sobre si es bueno o malo para la sociedad, sobre si con esa ley se está dejando de marginar a un colectivo, sobre si es bueno o malo que adopten niños, no. El debate se centra en si es constitucional o no, en si la nueva ley es compatible o no con un texto que hay escrito en un pedazo de papel que regula nuestras vidas y al que hay que adaptarse porque lo que pone ahí es inamovible.

Señores, decidan de una vez si el matrimonio gay es bueno para la sociedad o no, si vamos a devolverles a los homosexuales los derechos que les quitó la iglesia (y los que la siguen) o por el contrario vamos a seguir negándoles la posibilidad de formar una familia tal como ellos la quieren.

Cuando lo hayan decidido, reescriban la Constitución.

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