El 1 de diciembre de 1955, Rosa Parks, una costurera de raza negra de 42 años, se negó a cederle el asiento del autobús a un pasajero blanco, como estipulaba la ley del estado de Alabama. Los negros tenían que sentarse al fondo del autobús todos juntitos para que los blancos viajasen cómodamente con un asiento vacío al lado. Fue arrestada y obligada a pagar una multa de 10 dólares más 4 adicionales por los costes del juicio. Este incidente tan trivial fue el detonante del boicot de 381 días a los autobuses por parte de la población negra, orquestado por el entonces desconocido reverendo Martin Luther King.

Durante los dos siguientes años, Rosa fue despedida de su trabajo y amenazada de muerte en varias ocasiones, por lo que tuvo que mudarse a Detroit.

En 1996, Parks recibió la más alta condecoración civil de Estados Unidos, la Medalla Presidencial de la Libertad, y en 1999 le entregaron la Medalla de Oro de Honor del Congreso, cuando la reconocieron como un “icono viviente de la libertad en Estados Unidos”

Murió el lunes a los 92 años.