Estos días he leido varias noticias sobre el dinero que cobra la SGAE a empresarios de hostelería por la música que ponen en sus locales. Os dejo un par de ellas:

La primera de las dos no me sorprende, pero lo de la segunda clama al cielo: dos “detectives” contratados por la SGAE se cuelan en una celebración de una boda (privada, claro) y graban un video (sin pedir permiso a nadie) con el que prueban que en el salón de bodas se utiliza música para amenizar la fiesta. Reclaman 43.000 € al dueño del salón, ya que en “Bodas, Bautizos, Comuniones y Actos Sociales de Análoga Naturaleza” la tarifa que hay que pagar asciende a 105.57 € si hay menos de 75 comensales y 0.42 € extra por cada comensal a partir de 75. Ni que decir tiene que esa cantidad ha sido fijada unilateralmente por la SGAE.

Aquí puedes leer la lista completa de tarifas de la SGAE, por si acaso…