Hoy ha salido en todos los informativos la ministra de Sanidad contándonos que el consumo del cannabis entre los jóvenes se ha duplicado en los últimos 10 años. Después todos han coincidido en aportar una serie de datos acerca de los perjuicios que provoca el consumo. No voy a entrar a comentarlos, pero me quedo con tres párrafos de 20 Minutos:

También ha aumentado la proporción de urgencias hospitalarias por reacción aguda a sustancias psicoactivas con presencia de cannabis, pasando de un 7,4% a un 22,8 en los últimos 8 años.

Actualmente, el 10,2 % de todas las solicitudes para recibir un tratamiento de deshabituación son por consumo de esta droga, pero a juicio de Salgado se trata de un porcentaje bajo si se tiene en cuenta el número de consumidores.

La pérdida de motivación, ideas paranoides y problemas respiratorios son los principales motivos aducidos para solicitar tratamiento.

El primero es bastante confuso, como la mayoría de las estadísticas que se dan de estos temas. ¿Qué significa? ¿Que un 22,8% de las urgencias hospitalarias son provocadas por los porros? Eso no se lo cree nadie. ¿Qué en un 22.8% de las urgencias hospitalarias se detecta cannabis? Tampoco me lo creo aunque ya no veo el dato tan ridículo (lo es pero no tanto)

Donde sí que me llevo las manos a la cabeza es con los otros dos párrafos. Es una estadística incuestionable: un 10,2% de los tratamientos toxicológicos son por consumo de cannabis, lo cual es fácil de demostrar. Ahora bien, lo más cómodo es interpretarlo como que la sociedad tiene un problema con el cannabis, cuando la realidad es bien distinta. Me explico: si te pillan con cannabis por la calle, ya sea hachís o marihuana, ya estés consumiendolo o simplemente lo lleves en el bolsillo, te cae una multa de entre 300 y 6000 €, siempre que sea una cantidad tal que no haya dudas de que es para tu consumo personal. Normalmente son 300 €, ya que las cantidades mayores se reservan para los reincidentes. Una multa de estas características es sólamente una sanción administrativa, para entendernos como una multa de tráfico. No va a tu expediente, queda registrada pero no se considera que tengas antecedentes.

Ante esta situación tienes tres opciones: intentar alargar el proceso para que prescriba (6 meses desde la primera notificación hasta la última, no suele salir bien), pagar los 300 € o seguir un tratamiento de desintoxicación, con lo que se te perdona la multa. ¿Qué elige un chaval de 17 años sin un duro en el bolsillo? Pues el tratamiento. Pero eso no significa que tenga un problema de adicción, ni siquiera que él piense que tiene un problema de adicción; sólo que no tiene 300 € o que si los tiene prefiere gastárselos en otra cosa.

Pero lo fácil es interpretarlo como que en esta sociedad hay un problema de adicción al cannabis para perpetuar la tendencia paternalista de que los ciudadanos somos tontos incapaces de tomar nuestras propias decisiones y de asumir las consecuencias. No digo que esté bien que los chavales de 14 años fumen porros, nada de eso, pero utilizar las estadísticas para engañar a la gente y hacerles creer que existe un problema donde no lo hay me parece bastante mal. Y más si es la ministra de Sanidad la que lo hace.

Mi experiencia personal es la siguiente: no conozco a nadie que sea adicto al cannabis. Y me explico: conozco a mucha gente que fuma porros a diario, en muchos casos varios porros todos los días. Ninguna de estas personas tiene problemas para postponer el primer porro hasta que realmente no tienen otra cosa que hacer. En todos los casos estudian, trabajan, compran, cocinan, limpian… y después se fuman uno, dos o más porros. Cuando se quedan sin existencias y por lo que sea no pueden comprar más, no pasa absolutamente nada; no atracan farmacias ni nada de eso.

Winston Churchill decía que sólo creía en las estadísticas que él mismo había manipulado, algo de razón tendría.