Orgullo carcamal
Buenísimo el artículo de José Cervera en Consumer.es sobre los videojuegos. Viene a decir lo que ya se ha dicho por aquí alguna vez (inspirado por él entre otros, claro) que la actual persecución de los videojuegos es como la de la música rock en los 60 o la del charleston en los 20: una cuestión generacional sin fundamento ninguno. ¿Qué os parece el tema? ¿Eh, Gingerale? ;-)
Pues me parece una mierda de relación…no creo que los juegos en general sean negativos, mantengo que son los juegos de violencia los que no creo que aporten nada bueno a la formación de adolescentes y que por tanto con el tráfico incontrolable de videojuegos, deberían ser los adultos quienes se sacrificasen ya que no son capaces de evitar que los niños jueguen, adultos como tú.
Además la persecución de la música estaba basada en pruebas no palpables….en algunos videojuegos juegas a cargarte a gente, la violencia se ve claramente, la mano del malignoooooo….
Cuando dices “no creo que aporten nada bueno” ¿quieres decir que aportan algo malo o que no aportan nada ni bueno ni malo?
Otra pregunta: ¿en qué pruebas palpables se basa la persecución de los videojuegos?