Iguazú

Bueno, como os contaba el otro dia, he estado visitando las cataratas de Iguazú. Sin temor a equivocarme os digo que es lo más impresionante que he visto en mi vida. Son 2,7 km de cataratas de 80 m de altura cerca del punto en el que el rio Iguazú desemboca en el Paraná. A un lado del Iguazú está Argentina, al otro Brasil y en la otra orilla del Paraná, Paraguay.

El primer día visité Ciudad del Este, en Paraguay nada más cruzar el Paraná. Es un sitio donde los brasileños y los argentinos van a comprar electrónica, debido a los bajos (¿nulos?) impuestos. Desgraciadamente los precios eran iguales, o más caros, que en Europa, así que no compré nada. Después de Ciudad del Este me fui a hacer un tour de aventura por la selva en la parte argentina. Incluía un rappel por una cascada de 9 m y una tirolina a 22 m de altura, pasando sobre las copas de los árboles de la selva. Eran 3 tramos, el primero de 400 m y los otros dos de unos 200 m. Espectacular. Por la noche estuve en una especie de espectáculo de baile en un teatro en Foz do Iguaçú, la ciudad del lado brasileño. El espectáculo en sí fue lamentable. Intentaba mostrar los bailes de los tres países que se unen en la zona, pero a mí me recordó más bien a los números de baile que hacían las azafatas del 1, 2, 3 en los 80. Si visitais Iguazú y os lo ofrecen, decid NO bien alto.

El segundo día tocaba visitar la parte argentina de las cataratas. De los 2700 m, 2100 están en Argentina, así que es la parte más larga y más entretenida. Se siguen unas rutas por la selva, en las que vas viendo un montón de animales y plantas, además de las cataratas en sí. Nota mental: los coatíes son adorables hasta que te atacan en grupo para robarte la comida. Como colofón, me monté en una barca que enseñaba las cataratas desde el agua, para después meterse debajo. Menos mal que te dejaban una bolsa estanca para meter la cámara y la mochila, porque acabé completamente empapado.

El tercer día fui al lado brasileño. Es mucho más pequeño, pero tiene la ventaja de que ves de frente el lado argentino, así que es lo más espectacular. Y de postre: el helicóptero. 10 minutos sobrevolando las cataratas para tener una mejor visión de conjunto. Se hizo corto, pero merecía la pena. Si vais, no dejeis de hacerlo.

Ya he subido las fotos a Flickr, como de costumbre. Hay para un buen rato. Ahora a volver a ver La Misión.